José A. García H.
Chihuahua, Chih.-Tras una investigación de 15 meses, la Patrulla Fronteriza de Rocky Mountain, integrada por grupos especiales de Estados Unidos y Canadá, logró desarticular una banda dedicada al tráfico de drogas entre México y aquellas naciones, integrada por menonitas de comunidades canadienses y chihuahuenses, según informó aquella corporación en rueda de prensa.
Los trabajos de aquella Patrulla Fronteriza en conjunto con elementos de la DEA de Estados Unidos, llevó a la incautación de 10 kilogramos de cocaína pura en Great Falls, Montana en julio del 2011 y otros 6 kilos de la misma droga que fueron asegurados en Coutts, Canadá a finales de marzo del presente año.
Los detenidos son: Abram Klassen de 31 años de edad, originario de Taber, Alberta y Jacob Dyck de 35 años, proveniente de Coaldale, mientras que el tercero es Isaak Banman de 33 años de edad, orgininario de Chihuahua, México, todos miembros de comunidades menonitas.
Los cargos fueron fijados en Alberta, Canadá, lugar donde Klassen y Dyck permanecen arrestados, mientras que el chihuahuense había sido detenido con anterioridad por otros cargos relacionados al tráfico de drogas en London, Ontario, lugar desde el que también enfrentará el resto de cargos que le han sido imputados.
El equipo especial de Rocky Mountain se encuentra integrado por miembros las patrullas fronterizas de ambos países y la Real Policía Montada de Canadá, aunque en esta investigación especial también participaron miembros de la Policía de Taber, Canadá y la DEA norteamericana, esta última siguió la pista de los traficantes desde El Paso, Texas.
Los 6 kilogramos de cocaína que fueron incautados en marzo de este año viajaban en una especie de baúl artesanal, según informó el inspector Steve Urquhart, miembro de la Real Policía Montada de Canadá, mientras que la droga asegurada en Great, Falls, Estados Unidos, viajaban en los compartimientos secretos de un automóvil.
Durante la rueda de prensa, las corporaciones policiacas aceptaron que los detenidos tenían conexión con las comunidades menonitas en Chihuahua, México, aunque dijeron que esto era irrelevante para la investigación y agregaron que no deber ligarse este decomiso a ningún grupo religioso, sino tomarlo como una detención hecha a un grupo de individuos.