Manuel Salcedo
Guerrero.- Elementos del Ejército Mexicano destacamentados en Cuauhtémoc realizaron la destrucción y quema de 9.5 hectáreas de mariguana lo que equivaldría a 9.5 toneladas de enervante mediante un operativo que se levara a cabo en las cercanías del poblado de Santa Rosa en el seccional de Arisiachi.
Desde temprana la mañana del martes, los elementos castrenses comandados por el Comandante Luis Valentín Iglesias Solórzano emprendieron la llegada hasta el seccional de Guerrero para confirmar la ubicación de 7 plantíos de mariguana la cual en un mes más sería cosechada para ingresar al mercado de drogas en el estado.
Del poblado de Santa Rosa, hasta el punto exacto de la ubicación de los plantíos se registraron 1 mil 900 metros de distancia de manera lineal, sin embargo el trayecto por lo sinuoso de la sierra de Chihuahua requirió alrededor de 2 horas en un recorrido real que se estimó en los 10 kilómetros de ida y vuelta.
Una vez detectado el unto mediante tecnología Gps (Global Positioning System) y tratando de identificar las veredas de los animales de carga que se emplea para el trasiego de la droga en greña se encontraba un pequeño divisadero en el cual a 400 metros se podía observar la serie de plantíos de mariguana mismos que ya asegurados por más elementos del 2do Batallón de infantería que se encargaron de la labor de aseguramiento del sector.
Iglesias Solórzano comentó que el enervante asegurado se estimaba en base al área plantada en donde existían plantas de 3 metros de altura debido a la gran cantidad de agua que les proporcionaba el río aledaño, además del sistema de riego por mangueras que también fue destruido.
En el lugar se observaron dos campamentos de los sembradores de mariguana en donde uno de ellos todavía registraba los rastros de comida y algo de implementos como fertilizante que requerían los plantíos.
Según se trascendió, la mariguana tenía alrededor de dos meses de los tres que requiere desde su plantación hasta su cosecha para luego ser transportada mediante animales de carga hasta otro centro de acopio en donde es secada y posteriormente prensada.
Especies de mariguana como la “indica” que es más espigada y la “colombiana” bautizada así por ser “pequeña pero frondosa” a decir de los elementos, era arrancada de raíz por los efectivos quienes también con la ayuda de los machetes, montaron camas de madera para hacer la incineración de los 7 plantíos en el mismo lugar del aseguramiento y evitar con esto, que con el traslado, se ponga en peligro la integridad de los propios elementos que pesaban más de 10 kilogramos entre fornituras y el fusil G3 que nunca dejaron ni siquiera en los breves periodos de descanso determinados por los mandos militares.
La humedad en el trayecto, y el clima despejado llegaron a rebasar los 30 grados centígrados que solamente eran atenuados cuando se requería atravesar los arroyos que en algunos tramos llegaron a registrar poco más de 1.5 metros de altura.
Finalmente, y luego de “la satisfacción del deber cumplido” como lo trascendiera el comandante Luis Valentín Iglesias, los elementos se dispusieron a regresar al campamento montado en Arisiachi para de ahí ser encomendados a otro punto de la región en donde se tenga detectado más plantíos de mariguana con la intención dijo, “de que no lleguen a la sociedad” finalizó.